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Hay conflictos laborales que no son solo de dinero: cuando el empleador, al ejercer sus facultades de dirección y disciplina, pasa por encima de derechos fundamentales, la ley entrega un procedimiento especial y más rápido, con indemnizaciones propias. Ese procedimiento es la tutela laboral o tutela de derechos fundamentales.
Como abogada laboral preparo y tramito denuncias de tutela por acoso, discriminación, represalias y vulneración de la vida privada, entre otras materias. Los plazos son muy breves, por lo que conviene revisar el caso cuanto antes. Escríbeme por el formulario de contacto o por WhatsApp.
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¿A qué se refiere la tutela laboral?
Se refiere a las cuestiones suscitadas en la relación laboral por aplicación de las normas que afectan los derechos fundamentales de los trabajadores y las trabajadoras, cuando esos derechos resultan lesionados en el ejercicio de las facultades del empleador.
La idea de fondo es simple: el contrato de trabajo le da al empleador facultades para organizar, dirigir y fiscalizar, pero esas facultades tienen un límite. Cuando lo cruzan, no basta con discutir montos: se discute la vulneración misma del derecho.
Derechos y actos protegidos
La tutela laboral protege, entre otros:
- El derecho a la vida y a la integridad física y psíquica, siempre que la vulneración sea consecuencia directa de actos ocurridos en la relación laboral.
- El respeto y protección de la vida privada y de la honra de la persona y su familia.
- La inviolabilidad del hogar y de toda forma de comunicación privada.
- La libertad de conciencia, la manifestación de las creencias y el ejercicio libre de los cultos que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres o al orden público.
- La libertad de emitir opinión y de informar, sin censura previa, sin perjuicio de responder por los delitos y abusos que se cometan en el ejercicio de esas libertades.
- La libertad de trabajo y su protección, en lo relativo a la libertad de trabajo y al derecho a su libre elección, cuando resultan lesionados en el ejercicio de las facultades del empleador.
- El acoso sexual.
- El acoso laboral.
- Los actos de discriminación.
- La prohibición de condicionar la contratación a la ausencia de compromisos económicos, financieros, bancarios o comerciales.
- La garantía de indemnidad, es decir, las represalias contra trabajadores por ejercer acciones judiciales, por participar en ellas como testigos o haber sido ofrecidos en tal calidad, o como consecuencia de la labor fiscalizadora de la Dirección del Trabajo.
Se puede reclamar junto con otras acciones
Sí, y en la práctica es lo habitual. La denuncia por vulneración de derechos fundamentales puede plantearse en conjunto con el reclamo por despido injustificado, con el cobro de las prestaciones adeudadas y con las demás acciones que correspondan según el caso. Eso permite discutir todo en un solo juicio, sin perder plazos.
Qué indemnización corresponde
Cuando el tribunal acoge la acción de tutela, además de las indemnizaciones propias del término de la relación laboral, fija una indemnización especial que no puede ser inferior a seis ni superior a once últimas remuneraciones mensuales.
Y hay un caso particular: cuando el tribunal declara que el despido fue discriminatorio y además lo califica como grave, mediante resolución fundada, quien demandó puede optar entre la reincorporación o las indemnizaciones asociadas a la vulneración de derechos fundamentales.
Los plazos: 60 días hábiles, con tope de 90
Producida la vulneración, hay un plazo de 60 días hábiles para efectuar la denuncia. Ese plazo se suspende mientras se tramita la etapa administrativa ante la Inspección del Trabajo, pero en ningún caso puede exceder los 90 días hábiles. Es decir, la suspensión ayuda, pero no es indefinida.
Por eso lo primero que reviso en la consulta son las fechas: qué pasó, cuándo pasó y si ya hay una denuncia administrativa en curso. Sobre esa etapa puedes leer la página de denuncias e Inspección del Trabajo.
Cómo trabajo estos casos
1. Revisión de los hechos y de los plazos
Ordenamos qué ocurrió, quiénes participaron, qué registros existen y en qué fecha se produjo la vulneración, para saber con qué plazo contamos y qué derecho está en juego.
2. Denuncia ante la Inspección del Trabajo
En la mayoría de los casos conviene pasar por la etapa administrativa: deja constancia, permite fiscalizar y suspende el plazo. Redacto la denuncia y te acompaño al comparendo.
3. Demanda de tutela y juicio
Si no hay solución, presento la denuncia judicial de tutela, acumulando las demás acciones que correspondan, y ofrezco la prueba: documentos, testigos y todo antecedente que permita acreditar los indicios de la vulneración.
Antecedentes que conviene reunir
- Contrato de trabajo y anexos; si no existen por escrito, una lista de testigos que puedan acreditar la relación laboral.
- Liquidaciones de remuneraciones.
- Comprobante del reclamo o denuncia ante la Inspección del Trabajo.
- Acta de comparendo ante la Inspección del Trabajo.
- Carta de despido, si corresponde.
- Certificados de cotizaciones de AFP, Fonasa o isapre y AFC.
- Lista de testigos, cuando haya hechos que deban acreditarse con declaraciones.
- Cualquier otro antecedente que sirva para probar la denuncia: correos, mensajes, grabaciones propias, informes médicos, resoluciones internas.
- Nombre, domicilio y profesión u oficio del empleador, para poder notificar la demanda.
Si te falta más de uno, no es motivo para descartar la acción: parte de mi trabajo es pedir los certificados y ordenar la prueba antes de denunciar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reclamar tutela si sigo trabajando en la empresa?
La tutela se refiere a las cuestiones suscitadas en la relación laboral, de modo que puede plantearse con el contrato vigente y también cuando la vulneración se produce con el despido. Lo que cambia según el escenario son los plazos y lo que se puede pedir, así que conviene revisarlo caso a caso.
¿Necesito una prueba definitiva de lo que me hicieron?
El procedimiento de tutela está pensado para situaciones difíciles de probar. Basta aportar indicios suficientes de que se produjo la vulneración para que el empleador deba explicar y justificar su decisión o su conducta. Eso no significa que la prueba no importe: mientras más ordenada esté, mejor.
¿Qué es la garantía de indemnidad?
Es la protección frente a las represalias. Si te despiden, te sancionan o te cambian las condiciones por haber demandado, por haber declarado como testigo, por haber sido ofrecido como tal o por una fiscalización de la Dirección del Trabajo, esa represalia es en sí misma una vulneración reclamable por tutela.
¿Puedo pedir volver a mi puesto de trabajo?
Solo en un escenario: cuando el tribunal declara que el despido fue discriminatorio y además lo califica como grave por resolución fundada. Ahí quien demandó elige entre reincorporarse o cobrar las indemnizaciones por la vulneración.
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Conversemos tu caso
Si crees que se vulneraron tus derechos en el trabajo, revisemos qué pasó y en qué plazo estamos. Puedes escribirme por el formulario, por WhatsApp o reservar directamente una hora de atención.
Esta información es de carácter general y no reemplaza una asesoría legal para tu caso particular. Cada situación laboral tiene antecedentes propios que deben revisarse antes de tomar decisiones.
